sábado, 14 de febrero de 2009

RAZAS HOSTILES. CENTAUROS ARNNAMANTES.


RAZAS HOSTILES


Por razas hostiles, el mundo humano y con anterioridad el mundo elfo designaba a ciertos grupos de criaturas con las que solían mantener relaciones de enfrentamiento. El mundo élfico lo hizo por considerarlos primitivos y salvajes, apenas animales… el mundo Humano, atendiendo a estos mismos patrones heredados, los combatió ferozmente y anexionó o los expulsó de las tierras que el incipiente Imperio necesitaba para expandir su poder. Las guerras contra las razas hostiles, como las Cruzadas al Arröstann eran habitualmente utilizadas por los emperadores para reforzar su liderazgo interno y cohesionar su hegemonía.


Dentro de las razas hostiles destacamos a:
CENTAUROS ARNAMANTES

En un rango de complejidad cultural similar a orcos y saurios se encuentran los extraños hombres équidos conocidos como Arnnamantes o corsarios centauro. Su aspecto es el de nuestro centauro mitológico: torsos humanoides (que no humanos) unidos a cuerpos de equino (que no exactamente caballos). Al contrario que la mayor parte de las especies antropomorfas, aunque se detecta variedad de coloración en el pelaje y algunos rasgos diferenciales (presencia o no de protuberancia córnea, por ejemplo) no parece haber evidencia de diferenciaciones raciales. Es decir, los Arnnamantes componen una única especificidad racial. Esto ha llevado a muchos sugerir un origen no natural de esta especie y asociarla a un producto de los periodos más oscuros de la magia élfica... y no son el único caso bajo esta sospecha.

Los Arnnamantes se aglutinan en sociedades nómadas cazadoras-recolectoras. Su capacidad para la movilización es extraordinaria. Suelen levantar campamentos estacionales con altas y contundentes empalizadas defensivas. Tienen una artesanía y tecnología rudimentaria pero efectiva, siendo buenos curtidores y trabajando especialmente bien la madera, el hueso y la piedra. Su nivel tecnológico estaría paralelo al de las sociedades cazadoras recolectoras epipaleolíticas y mesolíticas (entre el paleolítico y neolítico). Conocen una escritura tosca (apenas simbólica) y parecen tener un rico universo espiritual, centrado en genios, espíritus protectores con fuerte impronta animista y representación totémnica. Si alguna vez gozaron de un mayor nivel de desarrollo, hoy perdido, es algo que se desconoce. Igual que con orcos o saurios, fueron sistemáticamente desplazados de sus zonas originarias y su economía de subsistencia frecuentemente se complementa con la rapiña. Como los anteriores, también han terminado desarrollando una estructura social basada en la fuerza del grupo, especializado en golpes localizados con extrema violencia a zonas agrícolas o rutas caravaneras, alentados por su extraordinaria capacidad de movilización, que les permite golpear zonas muy alejadas de sus asentamientos con mucha ferocidad y desaparecer con el botín antes de cualquier reacción. Difícilmente se veían Arnnamantes fuera de sus entornos o de sus partidas de saqueo, aunque el Culto de Kallah encontró en ellos una feroz caballería que sumar a su Ejército del Exterminio.



Nota: Las ilustraciones corresponden al universo de GuildWar2 y tienen aquí función de ambientación.
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