lunes, 29 de agosto de 2011

Volviendo...

"El más oscuro de los destinos"  
boceto de Javier Charro para S&S


He tardado en decidir si este era el lugar adecuado de este post. No hay otro mejor. Éste es su lugar aunque probablemente difiera del tono habitual de los post que componen este blog. Sin embargo, siendo el blog de esta historia y siendo yo quien se responsabiliza de ella este blog no puede ser solamente un lugar en el que mostrar frias noticias en referencia a un proyecto, porque no lo es. 
Quienes conocéis el texto coincidís en algo sorprendente para mí: su alma. Es un concepto que está más allá de destrezas narativas, personajes o argumento. Es algo que cala los huesos, a mi el primero. Quienes me conocéis como escritor y persona sabéis que este texto se nutre de mis propias vivencias. Eso no es algo que poder abanderar en exclusiva, pero mi propia naturaleza hace que esas experiencias traspasen de manera muy nítida a esta historia y la influencie de una forma especial. 
Es un espejo transparente de mi propia alma. Es un traductor fiel de mis propios latidos. Es una réplica a veces demasiado exacta de las cosas que me marcan. Se transforma conmigo. Crece. Viaja. Sueña. Germina.
Muchas personas han influido en este texto de manera profunda, pero quizá ninguna lo haya hecho jamás como la persona que ha decidido abandonar este barco en este preciso instante. Septiembre se me descubre en lo personal alterando profundamente los cimientos de muchas cosas que yo y esta historia necesitabamos. Septiembre escupe desmenuzando un puzzle perfecto. Emocionalmente me lleva por senderos que no quería transitar. Me obliga a reordenarme y me transforma hasta los huesos.
La persona que se va resulta insustituible. Nunca nadie había conectado con esta historia a ese nivel, hasta los pliegues más íntimos que la construyen, sostienen y definen. Nadie ha captado nunca la verdadera esencia de sus personajes e historias hasta el punto de que ellos la eligieran para terminar de definirse, completarse. Han mirado por sus ojos, se han vestido de su piel. Su visión ha tocado de tal forma que su legado es profundo e infinito. Llegó poniéndolo todo patas arriba. Contagiando de intensidad cada frase, cada aspecto minúsculo. enraizándose en lo profundo, transformando, enriqueciendo todos los matices y sombras. Definiendo, quedándose para siempre en estas líneas, dándome los mejores momentos, la más poderosa inspiración. Hay tanta deuda que saldar que no puede saldarse. Su vacío es profundo y doloroso para algunos de estos personajes. La echamos profundamente de menos.

Sin embargo, su huella perdura de tal manera que es imposible que esta historia no guarde la belleza de su paso, su peculiar manera de entenderla, de hacerla grande incluso por encima de mi. Perdura hasta el punto de motivar acciones concretas. Refugiarse en el trabajo es el consuelo para vencer a Septiembre. Tan pendiente he estado estos años de dar salida, conocimiento, difusión al trabajo ya hecho que había olvidado que esta historia necesitaba concluirse. El cuarto volúmen lleva los dos años de promoción de esta saga esperando que encuentre la motivación y tiempo necesarios para abarcarlo. No llegaban y ahora sé por qué. Esta historia la estaba esperando a ella. Necesitaba su paso de torbellino, sus colores, sus pestañas... Esa intensidad vista a través de sus ojos, esa fuerza irretenible, incontestable que le ha dado a esta historia. 
Se marcha antes de tiempo y se marcha inexorable pero dejándome la fuerza necesaria para envolver con sus vestidos lo que queda por narrarse. Se marcha dejando unos personajes mucho más fuertes, intensos y vivos de lo que nunca lo estuvieron.  
Hoy he vuelto a retomar la redacción del 4º volumen de la saga con una fuerza y viveza inusitada. Es necesario que nuestra historia recale en estas páginas que vuelven a forjarse. Hoy, también se me ha desvelado un último secreto, una cuestión que no tenía demasiado claro cómo resolver. El final. Especialmente el final merecido de uno de los personajes más intensos de esta saga. ¿Cómo hacer justicia con Allwënn? Qué final merece un personaje tan desgarrado, hondo, tan intenso como él, al que tanto debo y que tanto me debe. Un personaje de su potencia... ¿Merecía la muerte heróica digna de él? ¿Una muerte tan profunda, honda y noble como su corazón? ¿o debía darle la redención? y si era así ¿Qué tipo de redención merecía alguien como él? ¿Qué tipo de redención le haría justicia?
Lo bueno de ser escritor es que puedes alterar un poco la realidad a tu conveniencia. Hacer lo que la vida lamentablemente no te deja hacer que es elegir los finales. También ese ha sido su último regalo antes de marcharse: elegir el final perfecto para Allwënn. Darme las claves para ser completamente justo con él.

Así, su paso por este barco queda sellado. Su magia queda en esta historia que si bien para el mundo solo es una historia más, para mi representa algo mucho más profundo de lo que nadie nunca podrá entender. Así, aunque se vaya, se queda. Así se vuelve eterna.
Ese es mi último regalo de despedida.
Gracias por creer en la magia conmigo.
Gracias por ayudarme a fabricarla. 








XV- El más Oscuro de los Destinos

De la poderosa Jinete de Viento apenas quedaba rastro. Parecía una niña asustada y frágil que se escurría y quebraba entre los dedos.
            —He visto el futuro, Allwënn… No ha sido un sueño. He visto el dolor que vas a sentir por mi culpa. El dolor tan inmenso que no podré evitar. En un instante, horrible y cruel, he sentido todos tus años de soledad.
            Hubo nudos en la garganta, un extraño sudor frío, el calor de una certeza angustiosa. Allwënn quedó paralizado.
            —¿De… soledad? ¿Mi… soledad?
            —He visto el futuro, Allwënn. No estaré contigo.
Había algo en aquellas palabras. Un vaticinio cruel, una pesadilla silenciosa y macabra. Todos los terrores del mundo le traspasaron el pecho.
—Eso no va a pasar —aseguró el mestizo recomponiendo su firmeza—. No dejaré que ocurra. No, mientras me quede una gota de sangre en el cuerpo. No, mientras a este corazón le quede un latido.
—Temo que ni tú ni yo podremos evitarlo —confesó ella con una tristeza increíble. Sus ojos eran manantiales de lágrimas—. Nadie podrá evitarlo.
Allwënn la abrazó fuerte y acarició el negro oasis de sus cabellos mientras apretaba los dientes de rabia.
—No tengas miedo, Arÿnhe. Retaré a muerte a este futuro que has visto. Si los Dioses quieren apartarte de mi lado, tendrán que pasar sobre mi cadáver.
Hubo un instante de silencio, frío como un aliento de sepulcro.
—Tal vez lo hagan.

     El más Oscuro de los Destinos
Fragmento de Allwënn: Soul&Sword
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